Familiares de presos políticos en Cuba han denunciado que los apagones recurrentes están empeorando las condiciones de vida en las cárceles. Según testimonios, la falta de electricidad afecta no solo la iluminación, sino también el acceso a agua potable y la conservación de alimentos.
Los familiares expresan su preocupación por la salud de los internos, quienes enfrentan temperaturas extremas y condiciones insalubres. En algunas prisiones, se reporta que los apagones son frecuentes, lo que agrava la situación de hacinamiento y la falta de atención médica adecuada.
La situación ha llevado a un aumento en las quejas y denuncias por parte de los familiares, quienes piden a las autoridades que tomen medidas para garantizar condiciones dignas para los presos. Esta problemática se suma a un contexto más amplio de crisis energética en el país, que ha afectado a la población en general.
Organizaciones de derechos humanos han señalado que las condiciones en las cárceles cubanas son preocupantes, y los apagones solo intensifican los problemas existentes. Las autoridades no han emitido comentarios oficiales sobre estas denuncias, lo que ha generado descontento entre los familiares y la sociedad civil.
Fuentes
- Martí Noticias




