Aroldis Chapman volvió a demostrar que su brazo sigue siendo uno de los más temidos del béisbol profesional. A sus 38 años, el lanzador cubano registró nuevamente una recta de 107 millas por hora, una velocidad que pocos pitchers han alcanzado en la historia de las Grandes Ligas.
La marca ha generado reacciones entre fanáticos y analistas, no solo por la velocidad en sí, sino por haber sido conseguida en una etapa de la carrera donde muchos jugadores ya muestran un claro descenso físico.
Chapman, conocido mundialmente por sus lanzamientos explosivos desde sus primeros años en MLB, vuelve así a colocarse en titulares. Su capacidad para mantener potencia élite después de tantos años refuerza su legado como uno de los relevistas más dominantes de su generación.
El pelotero cubano también ha llamado la atención por la durabilidad de su brazo izquierdo, algo poco común en lanzadores que trabajan constantemente por encima de las 100 millas por hora.
Mientras muchos pensaban que sus mejores años habían quedado atrás, Chapman responde desde la lomita con velocidad pura. Y cuando el radar marca 107, todo el béisbol escucha.




