Desde hace 15 días, varios barrios de La Habana se encuentran sin acceso a agua potable, lo que ha generado un grave impacto en la vida cotidiana de sus residentes. La crisis se agrava por los constantes apagones que afectan a la ciudad, complicando aún más la situación.
Los habitantes de zonas como Centro Habana y La Habana Vieja han reportado que las tuberías están rotas y no reciben el suministro habitual, lo que ha llevado a muchos a depender de camiones cisterna que no siempre llegan. Según estimaciones, miles de familias están afectadas por esta falta de agua, lo que ha generado protestas y quejas en redes sociales.
La escasez de agua se suma a otros problemas de infraestructura que enfrenta la capital cubana, donde el deterioro de los servicios públicos es una constante. La situación ha llevado a la comunidad a organizarse para buscar soluciones temporales, aunque las autoridades no han ofrecido respuestas claras sobre cuándo se normalizará el suministro.
Este problema se suma a la creciente insatisfacción de los ciudadanos con la gestión del gobierno, que enfrenta críticas por su incapacidad para resolver problemas básicos como el acceso al agua y la electricidad. La falta de información oficial sobre el estado de las reparaciones y el restablecimiento del servicio ha generado incertidumbre y descontento entre los habitantes.
Fuentes
- Martí Noticias




