Aroldis Chapman selló su salvamento número 376 de por vida con los Boston Red Sox, dejándolo a tan solo uno de empatar con Joe Nathan en el décimo puesto histórico de salvamentos en las Grandes Ligas.
El lanzador holguinero enfrentó una situación de riesgo ante Atlanta con el juego en peligro, pero logró cerrar el capítulo sin permitir carreras. La actuación refuerza su estatus como uno de los cerraderos más confiables del béisbol actual.
En lo que va de 2026, Chapman mantiene una ERA de apenas 0.61, cifra que lo posiciona entre los relevistas más dominantes de la temporada. Su consistencia en el montículo ha sido fundamental para la estrategia de cierre de Boston, donde sigue demostrando que su brazo izquierdo es una herramienta letal en los momentos de mayor presión.
Para la comunidad cubana, Chapman es más que un lanzador: es la prueba de que el talento de la isla trasciende fronteras y regímenes. Su huella en Boston es permanente.
Un salvamento. Eso es todo lo que separa al Misil Cubano de la historia.




