La crisis energética en Cuba ha llevado a las universidades a adoptar un modelo de enseñanza semipresencial. Esta transición ha generado preocupaciones significativas sobre la calidad educativa y el acceso a la tecnología necesaria para el aprendizaje.
El Observatorio de Libertad Académica ha encendido las alarmas, señalando que las limitaciones en conectividad y recursos tecnológicos amenazan el derecho a la educación. Según el organismo, la falta de acceso a internet y los constantes apagones dificultan el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Las universidades, que tradicionalmente han sido un pilar en la formación académica del país, enfrentan desafíos sin precedentes. La situación actual podría tener repercusiones a largo plazo en la calidad de la educación superior en Cuba.
Datos oficiales aún no revelados indican que la crisis energética ha afectado a un número significativo de estudiantes y docentes, quienes dependen de la conectividad para sus actividades académicas. La comunidad educativa espera que se tomen medidas efectivas para mitigar estos problemas y garantizar el derecho a una educación de calidad.
Fuentes
- Martí Noticias




