En Cuba, miles de personas se encuentran en una situación crítica debido a las bajas temperaturas y las inundaciones. La infraestructura deteriorada del país, sumada a la escasez de combustible y alimentos, ha dejado a muchos sin recursos básicos. Los servicios de emergencia, que deberían ofrecer asistencia, están prácticamente inoperantes, lo que agrava aún más la situación.
Particularmente vulnerables son los ancianos, los niños y las personas sin hogar, quienes enfrentan un panorama desolador. La falta de apoyo gubernamental ha sido evidente, y los prolongados apagones han añadido una capa adicional de dificultad a la vida diaria de los cubanos. La combinación de estos factores ha llevado a un aumento en la desesperación entre la población afectada.
Según un informe de Martí Noticias, la situación ha sido catalogada como crítica, y se requieren medidas urgentes para mitigar el impacto del frío y las inundaciones en la población. Sin embargo, hasta el momento, no se han anunciado acciones concretas por parte de las autoridades para abordar esta crisis.




