Una educadora infantil del poblado de El Caney, en Santiago de Cuba, denunció haber pasado cuatro días consecutivos haciendo cola en el Banco Popular de Ahorro (BPA) para cobrar su salario. Según su relato, finalmente recibió 2,000 pesos cubanos, pero en billetes de muy baja denominación: 1,000 pesos en billetes de 5 CUP y otros 1,000 pesos en billetes de 10 CUP.
La afectada expresó su indignación, afirmando que es inaceptable que un trabajador del sector educativo deba esperar tanto tiempo solo para recibir un salario que apenas cubre sus necesidades básicas. Además, mencionó que muchos establecimientos se niegan a aceptar billetes de estas denominaciones, complicando aún más el uso del dinero recibido.
Este problema no es aislado; desde hace meses, numerosos ciudadanos han denunciado que los bancos cubanos entregan pagos en billetes de pequeña denominación, lo que genera dificultades adicionales en medio de la crisis económica. Negocios en la isla rechazan estos billetes, dejando a muchos trabajadores en una situación complicada, ya que reciben dinero que no pueden gastar.
La situación de los educadores en Cuba refleja el deterioro del poder adquisitivo del salario estatal. Recientemente, se ha evidenciado que los ingresos apenas alcanzan para cubrir necesidades básicas, lo que ha llevado a un creciente descontento social. Según encuestas, el 80% de los cubanos considera que la crisis actual es peor que el Período Especial de los años noventa.
El malestar social se ha manifestado en un aumento de protestas en diversas zonas del país. A pesar de esto, el gobierno ha admitido que no cuenta con recursos suficientes para atender a las personas vulnerables. La falta de entusiasmo entre los trabajadores del sector educativo también ha crecido, ya que los incrementos salariales se ven rápidamente erosionados por la inflación y las dificultades para acceder al dinero.
Fuentes
- CiberCuba




