El régimen cubano ha autorizado a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) a gestionar hogares de ancianos, una medida que se implementa en un contexto de crisis en la atención a la tercera edad. Esta decisión busca mejorar la calidad de los servicios ofrecidos a un sector vulnerable de la población, que enfrenta dificultades en el acceso a cuidados adecuados.
La crisis de atención a los ancianos en Cuba ha sido un tema recurrente, con reportes de escasez de recursos y personal capacitado en instituciones estatales. La participación de las MIPYMES podría ofrecer una alternativa viable para aliviar esta situación, aunque los detalles sobre cómo se regulará esta actividad aún no han sido completamente revelados.
La medida se considera un paso hacia la diversificación de la economía cubana, que ha estado bajo un estricto control estatal. Sin embargo, la efectividad de esta política dependerá de la capacidad de las MIPYMES para operar en un entorno marcado por restricciones económicas y burocráticas. Se espera que, con esta autorización, se puedan establecer estándares de calidad que beneficien a los ancianos y sus familias.
Fuentes
- Martí Noticias




