Donald Trump reposteó este jueves en Truth Social una imagen que propone renombrar el Estrecho de Ormuz como "Estrecho de Trump", perpetuando una broma que lanzó semanas atrás en un foro de inversión en Miami, mientras la realidad geopolítica de esa vía marítima se desmorona bajo bloqueo iraní.
La publicación compartida desde su perfil @realDonaldTrump proviene de una cuenta identificada como "WomenForTrump", que frecuentemente amplifica contenido laudatorio del mandatario. El mapa incluye barcos petroleros con banderas estadounidenses y rutas de navegación, todo bajo el rótulo "STRAIT OF TRUMP". El 27 de marzo, durante el FII Priority Summit en Miami, Trump ya había bromeado al respecto: "Tienen que abrir el Estrecho de Trump, quiero decir Ormuz. Disculpen, qué terrible error. No hay accidentes conmigo, no muchos".
Este gesto forma parte de un patrón más amplio de renombramientos geográficos impulsados por Trump. El 20 de enero de 2025, firmó la Orden Ejecutiva 14172 renombrando el Golfo de México como "Golfo de América" para agencias federales estadounidenses. El 12 de abril de 2026, reveló que había considerado llamarlo "Golfo de Trump" antes de optar por la denominación actual, admitiendo con humor que "quizás fue una decisión sabia, eso no va a quedar muy bien".
Cualquier renombramiento del Estrecho de Ormuz carece de validez internacional. La vía marítima está bajo soberanía de Irán y Omán, y ninguna orden ejecutiva estadounidense puede modificar esa realidad geopolítica. Sin embargo, el contexto en que Trump lanza esta señal es de máxima tensión: el estrecho permanece cerrado desde el 4 de marzo de 2026, cuando Irán lo bloqueó con minas, drones y misiles. Desde el 13 de abril, Estados Unidos mantiene un bloqueo naval con 12 buques de guerra, 100 aeronaves y 10,000 efectivos desplegados en el Golfo de Omán.
Las consecuencias económicas son devastadoras. El precio del crudo Brent se disparó de 67 dólares por barril en febrero a más de 126 dólares actualmente, afectando el 20 por ciento del petróleo mundial que transita por esta vía. El Pentágono reveló que la guerra contra Irán ha costado aproximadamente 25,000 millones de dólares desde el inicio de las operaciones. El secretario general de la ONU, António Guterres, urgió la reapertura inmediata del estrecho ante el Consejo de Seguridad, advirtiendo de una posible emergencia alimentaria mundial.
La ironía no pasó desapercibida. El gobernador de California, Gavin Newsom, lanzó una crítica mordaz en X: "El crudo está a 120 dólares el barril y subiendo. Los estadounidenses pagan precios cada vez más altos. ¿Por qué no abre el presidente Trump el Estrecho de Trump?". El martes anterior, Trump publicó que Irán le informó estar en un "Estado de Colapso" y solicita que Estados Unidos abra el estrecho "lo antes posible".
Para Cuba, esta crisis energética global amplifica una realidad ya insoportable. La isla enfrenta apagones diarios desde hace más de dos años, con una crisis eléctrica que ha paralizado sectores enteros de la economía. El aumento del precio del petróleo en el mercado internacional impacta directamente el costo de importación de combustibles, presionando aún más un presupuesto estatal ya colapsado. Mientras Trump bromea sobre renombramientos, los cubanos enfrentan racionamientos de gasolina, diésel y electricidad que se intensificarán si los precios globales continúan escalando.
La situación refleja una desconexión profunda entre el juego político de Washington y las consecuencias reales que sufren millones de personas. Cuando el crudo alcanza 126 dólares por barril, no se trata de una anécdota presidencial, sino de una crisis que afecta desde el transporte hasta la producción de alimentos. Para la diáspora cubana, observar cómo Trump bromea sobre renombramientos mientras la energía se convierte en un lujo inalcanzable en la isla genera una mezcla de frustración e impotencia.
La pregunta que queda flotando es si el presidente estadounidense comprende que sus bromas sobre geografía ocurren mientras millones de personas en el Caribe y más allá enfrentan apagones, hambre y colapso económico.




