El gobierno cubano ha calificado la reciente orden ejecutiva del presidente Donald Trump como un "brutal acto de agresión". Esta medida, firmada el 30 de enero de 2026, establece un mecanismo para bloquear el suministro de petróleo a la isla mediante sanciones arancelarias a terceros países. El canciller Bruno Rodríguez denunció que Washington busca someter a Cuba a "condiciones de vida extremas" y atribuyó la medida a una operación política basada en "mentiras" y "chantaje" internacional.
Rodríguez advirtió que la narrativa empleada por la Casa Blanca intenta posicionar a Cuba como un actor desestabilizador en la región, cuando, según su perspectiva, es Estados Unidos quien genera inestabilidad. En su comunicado, publicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX), afirmó que "cada día hay nuevas evidencias de que la única amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad de la región es la que ejerce el gobierno de EE.UU. contra las naciones de Nuestra América".
El canciller también acusó a Estados Unidos de ejercer presión diplomática para aislar aún más a Cuba, utilizando el chantaje para que otros países se sumen a su política de bloqueo. "Denunciamos ante el mundo este brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo", concluyó Rodríguez, quien ha sido una figura clave en la respuesta del régimen cubano a las sanciones.
La orden ejecutiva de Trump se enmarca en una declaración de "emergencia nacional" ante la supuesta amenaza que representa Cuba para la seguridad de EE.UU. El documento faculta al gobierno estadounidense a imponer aranceles a países que vendan o suministren petróleo a la isla. Según el texto, las políticas del gobierno cubano son consideradas una "amenaza inusual y extraordinaria".
Esta medida se suma a otras acciones previas de Trump, como la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo y la aplicación de restricciones de viaje. La situación interna en Cuba, marcada por una crisis económica y apagones diarios, se agrava ante la posibilidad de un colapso en el suministro de combustible. La agencia EFE reportó que varias embajadas y compañías internacionales están actualizando sus protocolos de evacuación, temiendo un escenario de colapso total.
La orden no solo impacta a La Habana, sino que también envía una advertencia a gobiernos como el de México, Rusia o Argelia, que han mantenido intercambios energéticos con Cuba. El secretario de Comercio estadounidense deberá identificar a los países involucrados en estos suministros, mientras que el secretario de Estado decidirá sobre la aplicación de sanciones.
Fuentes
- cibercuba.com




