El gobierno cubano ha restringido el acceso a la libreta de racionamiento mientras el costo real de la canasta básica alcanza aproximadamente 14 salarios mensuales, según reportes de ElToque. La medida forma parte de un programa de reformas económicas que el régimen presenta como modernización del sistema de subsidios.
De acuerdo con fuentes consultadas, la estrategia oficial apunta a "eliminar subsidios a productos transformándolos en subsidios a personas". Esta aproximación ha sido reiterada por la dirigencia cubana como uno de los ejes centrales del programa de reformas económicas concebido para ajustar la economía sin introducir cambios políticos en el sistema de gobierno.
La brecha entre el salario promedio y el costo de vida en Cuba se ha ampliado significativamente en los últimos meses. Con una canasta básica que requiere el equivalente a 14 meses de salario para ser adquirida en su totalidad, la restricción del acceso a productos normados profundiza la presión sobre los hogares cubanos que dependen del sistema de racionamiento estatal.
El régimen ha presentado históricamente la libreta de racionamiento como un mecanismo de equidad social. Sin embargo, la reducción de productos disponibles y el acotamiento del acceso sugieren un replanteamiento de ese modelo sin que se haya comunicado públicamente una alternativa clara para garantizar el acceso a alimentos básicos a la población de menores ingresos.
Analistas señalan que la transformación de subsidios a productos en subsidios directos a personas requeriría un sistema de identificación y distribución de recursos que, hasta ahora, no ha sido implementado de manera transparente. La medida deja sin claridad cuáles serán los mecanismos de acceso y quiénes serán considerados beneficiarios del nuevo esquema.
La crisis económica cubana ha intensificado la dependencia de la población en el mercado informal, donde los precios son significativamente más altos que en el sistema oficial. La restricción de la libreta de racionamiento podría acelerar esta tendencia, profundizando las desigualdades entre quienes tienen acceso a divisas y quienes dependen exclusivamente del salario estatal.




