Una divisa extranjera experimentó una reducción en su cotización en el mercado informal cubano durante la última semana de junio, de acuerdo con reportes disponibles sobre las transacciones en el mercado paralelo de la isla.
El movimiento contrasta con la tendencia histórica de apreciación del dólar estadounidense en Cuba, donde la escasez de divisas y la crisis económica han mantenido presiones alcistas sobre las monedas extranjeras durante años. La caída registrada sugiere fluctuaciones puntuales en la demanda o cambios temporales en la oferta de divisas en el mercado informal.
Cuba enfrenta una crisis económica prolongada caracterizada por déficit fiscal, inflación acumulada y restricciones severas en el acceso a divisas. El mercado informal de cambio opera como válvula de presión ante la rigidez del sistema oficial, donde el peso cubano mantiene una cotización oficial desconectada de la realidad del mercado paralelo.
La volatilidad en las cotizaciones informales refleja la fragilidad de la economía cubana y la dependencia de remesas, turismo y transacciones en efectivo para acceder a moneda extranjera. Cualquier fluctuación en estos flujos genera movimientos inmediatos en el mercado paralelo, donde se concentra la mayor parte de las transacciones reales de divisas en la isla.
Analistas económicos señalan que estos movimientos puntuales no alteran la tendencia estructural de depreciación del peso cubano frente a divisas extranjeras, un fenómeno que ha erosionado el poder adquisitivo de la población y profundizado la crisis de acceso a bienes básicos.
El régimen cubano mantiene controles estrictos sobre el mercado de divisas oficial, pero carece de herramientas efectivas para regular el mercado paralelo, donde operan miles de cambistas informales que responden a la demanda real de la población.




