El Departamento de Guerra de Estados Unidos confirmó el abordaje del buque petrolero Aquila II, que había desafiado la cuarentena naval impuesta por el presidente Donald Trump. La operación se llevó a cabo durante la noche y se extendió desde el mar Caribe hasta el océano Índico, según un comunicado oficial.
Las fuerzas militares estadounidenses realizaron la interdicción marítima sin incidentes, destacando que el Aquila II operaba en abierta desobediencia a las sanciones. "Cuando el Departamento de Guerra habla de cuarentena, lo decimos en serio", afirmó la institución, enfatizando su determinación de hacer cumplir las sanciones.
Un video publicado por el Departamento de Guerra muestra a tropas descendiendo de un helicóptero para abordar el buque. Las autoridades no han revelado la carga del Aquila II ni su destino tras el abordaje, pero la operación refuerza el mensaje de que los buques que logran huir inicialmente no están fuera del alcance de las fuerzas estadounidenses.
La persecución del Aquila II se produce en un contexto donde al menos 11 buques petroleros sancionados por EE. UU. habían evadido el bloqueo marítimo, transportando aproximadamente 9,4 millones de barriles de crudo desde aguas venezolanas. Esta situación ha puesto en duda la efectividad de la cuarentena, aunque funcionarios de la administración Trump la consideran un instrumento clave para presionar al régimen de Nicolás Maduro.
Expertos han señalado que imponer un bloqueo marítimo hermético es extremadamente difícil, lo que ha llevado a EE. UU. a incrementar sus operaciones de rastreo y abordaje. Recientemente, se incautaron otros buques, incluyendo el Sophia y el Marinera, lo que provocó protestas de Rusia. La operación del Aquila II marca un punto de inflexión en la aplicación de la cuarentena, mostrando que el alcance de las acciones estadounidenses se extiende más allá de la región caribeña.




