La creciente tensión geopolítica en el Caribe ha llevado a embajadas y empresas internacionales en Cuba a revisar sus planes de evacuación. Según la agencia EFE, esta medida responde al deterioro acelerado de las condiciones internas en la isla, marcado por apagones prolongados y escasez crítica de combustible.
Desde la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, Estados Unidos ha intensificado su presión sobre La Habana, lo que ha generado preocupación en las sedes diplomáticas. Fuentes diplomáticas han confirmado que al menos diez países europeos y latinoamericanos están actualizando sus protocolos de emergencia, contactando a sus ciudadanos residentes en Cuba para verificar su situación.
Una diplomática en La Habana, que prefirió permanecer en el anonimato, mencionó: “Es nuestra responsabilidad revisar los planes y preparar escenarios”. Algunas embajadas se están preparando para enfrentar períodos prolongados sin servicios básicos, una eventualidad cada vez más común en la isla.
El sector privado también se ve afectado. Varias multinacionales han comenzado a replantear sus operaciones en Cuba. Fuentes empresariales han indicado que el aumento de apagones y la escasez de carburantes están llevando al límite la continuidad de muchas operaciones. Unilever, una de las compañías más destacadas, ha evacuado a las familias de sus empleados extranjeros en la isla.
La situación económica en Cuba es crítica, con un colapso sin precedentes que incluye desabastecimiento generalizado y crisis sanitaria. Expertos consideran que el clima actual es de los más tensos entre Cuba y Estados Unidos desde 1959, debido a la fragilidad del régimen cubano y la asertividad de Washington, que no descarta una opción militar.
La incertidumbre sobre el futuro de Cuba se intensifica, y las embajadas y empresas continúan ajustando sus planes ante un posible escenario de emergencia mayor.




