El embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, realizó una comparación entre la crisis en Cuba y la situación en Venezuela, especialmente tras la reciente captura de Nicolás Maduro a inicios de enero de 2026. En declaraciones a la televisión estatal rusa, Nebenzia afirmó que, a diferencia de Venezuela, donde hubo traiciones internas que llevaron a la caída de Maduro, en Cuba no existen fisuras dentro del aparato de poder. "Ese numerito no funcionará en Cuba", sentenció el embajador.
La situación en Cuba se complica por una crisis energética y un creciente malestar social, exacerbado por el endurecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos. Según el Instituto de Energía de la Universidad de Texas, Rusia suministró a Cuba alrededor de 6,000 barriles diarios de petróleo en 2024, pero la nueva orden ejecutiva del presidente Donald Trump, que impone aranceles a los países que abastecen crudo a la isla, podría poner en riesgo este suministro vital.
Nebenzia también insinuó que el régimen cubano resistirá las presiones externas e internas, elevando su declaración a una especie de profecía política. Esta afirmación se produce en un contexto donde el Kremlin ha calificado la captura de Maduro como un acto de "agresión militar" por parte de Estados Unidos. La reacción de Rusia refleja la importancia que el Kremlin otorga a sus aliados estratégicos en América Latina, donde Cuba ocupa un lugar destacado, aunque cada vez más frágil.
En respuesta a las sanciones estadounidenses, el presidente Donald Trump ha declarado que el régimen cubano está en vías de colapso, afirmando: "Cuba no podrá sobrevivir". Esta retórica ha aumentado las tensiones entre La Habana y Washington, mientras que el Kremlin ha advertido sobre los riesgos de un posible "bloqueo total" a la isla. Las declaraciones de Nebenzia se insertan en una narrativa más amplia de Moscú, que busca proyectar estabilidad en sus alianzas y denunciar cualquier intento de intervención occidental como una forma de guerra híbrida.
Fuentes
- cibercuba.com




