La escasez de petróleo en Cuba ha generado un impacto significativo en varios sectores, incluyendo el transporte, la educación y el turismo. Desde inicios de 2026, la falta de combustible ha dificultado el funcionamiento del transporte público, lo que ha llevado a largas esperas y a la reducción de frecuencias en las rutas. Esto afecta a miles de cubanos que dependen de estos servicios para sus desplazamientos diarios.
En el ámbito educativo, la crisis energética ha limitado el acceso a las escuelas, ya que muchas instituciones dependen de transporte para que los estudiantes lleguen a clases. La situación se agrava en áreas rurales, donde las distancias son mayores y el acceso a la educación se vuelve más complicado.
El sector turístico, que representa una fuente importante de ingresos para la economía cubana, también se ve afectado. La falta de petróleo ha llevado a la cancelación de excursiones y actividades turísticas, lo que podría resultar en pérdidas económicas significativas. Según estimaciones, el turismo podría enfrentar una caída en la afluencia de visitantes si la situación no mejora en el corto plazo.
Fuentes
- Martí Noticias




