El 27 de marzo de 2026, se otorgó libertad condicional a Liván Hernández Lago, un hombre de 51 años que había sido condenado a 7 años de prisión por su participación en las protestas del 11 de julio de 2021 en Bauta. Hernández Lago cumplía su sentencia en la Prisión Ceiba 5, ubicada en Artemisa, donde había estado encarcelado durante casi tres años. Su liberación se produce en un contexto de creciente atención internacional sobre la situación de los derechos humanos en Cuba, especialmente tras las manifestaciones del 11J, que resultaron en numerosas detenciones y condenas. La decisión de otorgar la libertad condicional a Hernández Lago podría interpretarse como un intento del régimen cubano de mejorar su imagen ante la comunidad internacional, aunque persisten preocupaciones sobre el trato a otros prisioneros políticos en el país. Según datos de organizaciones de derechos humanos, cientos de personas continúan encarceladas por su participación en las protestas de 2021, lo que refleja un ambiente de represión en el país. La situación de estos prisioneros sigue siendo objeto de seguimiento por parte de diversas entidades y activistas que abogan por su liberación y el respeto a los derechos humanos en Cuba.
Fuentes
- Martí Noticias




