El 25 de enero de 2026, se reveló un nuevo plan de seguridad nacional de Estados Unidos que disminuye la prioridad de China como la principal amenaza militar. Este cambio de enfoque se dirige hacia la defensa del territorio estadounidense y la seguridad del hemisferio occidental. Según el informe, el Pentágono busca adaptar sus estrategias a las nuevas realidades geopolíticas, priorizando la protección interna y la cooperación con aliados en la región. Este ajuste en la política de defensa refleja una respuesta a las dinámicas cambiantes en el ámbito internacional, donde se considera que las amenazas pueden surgir más cerca de casa. La decisión ha generado un debate sobre el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y China, así como sobre la percepción de la amenaza que representa el país asiático en el contexto global actual.
Fuentes
- semafor.com




