La organización Prisoners Defenders ha denunciado un sistema estructural de vigilancia digital y represión en Cuba, que afecta gravemente los derechos humanos de los ciudadanos. Según la denuncia, el régimen cubano utiliza tecnologías avanzadas para monitorear y controlar a la población, especialmente a aquellos que se oponen al gobierno.
Prisoners Defenders señala que esta vigilancia no solo incluye la interceptación de comunicaciones, sino también el seguimiento de actividades en redes sociales y otros medios digitales. La organización ha documentado casos específicos de represión contra activistas y opositores, quienes han sido objeto de acoso y detenciones arbitrarias.
El informe de Prisoners Defenders destaca que la implementación de estas tecnologías ha permitido al régimen cubano mantener un control férreo sobre la disidencia, creando un clima de miedo y autocensura entre los ciudadanos. La denuncia se produce en un contexto donde las libertades civiles en Cuba continúan siendo severamente restringidas.
La organización ha instado a la comunidad internacional a tomar medidas para abordar esta situación y proteger los derechos humanos en la isla. La denuncia de Prisoners Defenders se suma a otros informes que evidencian la creciente represión en Cuba, donde el acceso a la información y la libertad de expresión están en constante peligro.




