La embajadora de Cuba en Washington, Lianys Torres Rivera, declaró que el régimen cubano está dispuesto a iniciar conversaciones con Estados Unidos sobre asuntos importantes de la relación bilateral. Esta afirmación se produce en un contexto de creciente presión política y económica por parte de la administración del presidente Donald Trump.
Torres Rivera destacó que cualquier diálogo debe basarse en el respeto a la soberanía de Cuba y su derecho a la autodeterminación. "Estamos seguros de que es posible encontrar una solución", afirmó durante una entrevista con medios internacionales. Las declaraciones llegan en un momento crítico, marcado por un fuerte deterioro económico en la isla, exacerbado por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos.
La crisis económica ha sido intensificada por la reducción del suministro de combustible, lo que ha llevado a apagones y escasez en varias provincias. Tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro en enero de 2026, Washington cortó los envíos de petróleo desde Venezuela, uno de los principales aliados energéticos de La Habana. Además, el gobierno estadounidense ha presionado a otros posibles proveedores para limitar sus exportaciones hacia Cuba.
Desde la Casa Blanca, se considera que la crisis económica en Cuba podría acelerar cambios políticos. Funcionarios del gobierno de Trump han señalado que el debilitamiento del régimen podría abrir una ventana para negociaciones. El propio Trump mencionó que "grandes cambios" podrían ocurrir en Cuba y confirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, liderará cualquier eventual proceso de diálogo.
Mientras tanto, el régimen cubano insiste en su disposición para dialogar, aunque no ha detallado las condiciones o propuestas concretas que podría presentar. Torres Rivera reiteró que, a pesar del clima de confrontación política, Cuba está lista para entablar conversaciones con Washington, subrayando que ambos países comparten desafíos comunes.




