El senador Marco Rubio, miembro del Comité de Inteligencia del Senado de EE.UU., declaró que no se permitirá que el Hemisferio Occidental se convierta en una base de operaciones para adversarios de Estados Unidos. Esta afirmación se produce en un contexto de creciente preocupación por la influencia de potencias como Rusia y China en la región.
Rubio enfatizó la importancia de mantener la seguridad y la estabilidad en América Latina, sugiriendo que cualquier intento de establecer una presencia militar o política adversa será enfrentado con firmeza. Las declaraciones de Rubio reflejan la postura del gobierno estadounidense sobre la defensa de sus intereses en el continente.
El senador también instó a los países de la región a colaborar en la lucha contra el narcotráfico y otras amenazas transnacionales, subrayando que la cooperación es clave para garantizar la seguridad regional.
Fuentes:
- Martí Noticias




