Durante una comparecencia en el Despacho Oval el 16 de marzo de 2026, el presidente Donald Trump declaró que sería 'un gran honor' para él 'tomar Cuba'. Estas afirmaciones se producen en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y Cuba, especialmente por el bloqueo energético que ha dejado a la isla sin combustible durante tres meses.
Trump ha calificado a Cuba como una 'nación fallida', sugiriendo que su economía está al borde del colapso. En sus declaraciones, también mencionó que la isla tiene un atractivo económico, destacando su potencial turístico. La situación se agrava con un apagón total en Cuba, reportado por la empresa estatal Unión Eléctrica, que dejó al país sin electricidad.
Desde que Trump declaró una emergencia nacional para Cuba el 29 de enero, no ha entrado ningún buque con combustible en la isla. Esto ha llevado a protestas en las calles, donde los cubanos han expresado su descontento con la situación actual.
El diario The New York Times informó que los negociadores estadounidenses han exigido la salida de Miguel Díaz-Canel como parte de cualquier acuerdo futuro. Esta demanda se enmarca en un esfuerzo más amplio por parte de Trump para demostrar que su administración puede lograr cambios significativos en Cuba, similar a lo que se ha intentado en Venezuela.
Las tensiones continúan, y se espera que el gobierno cubano anuncie su estrategia para enfrentar la crisis actual, que incluye la posibilidad de permitir inversiones de cubanos en el exterior. Sin embargo, no está claro si estos cambios serán suficientes para satisfacer las demandas del exilio cubano más conservador.
Fuentes
- elpais.com




