LevántateCuba
Mis notificaciones

Política

Exgeneral cubano insta a militares a romper con el régimen
Síguenos en:
Política

Exgeneral cubano insta a militares a romper con el régimen

21 min de lectura
Redacción LevántateCuba
CubaFuerzas armadas revolucionariasFamilia castroDisidencia militarCrisis política cuba
Un oficial de alto rango deserta del silencio y cuestiona directamente por qué los soldados arriesgan sus vidas defendiendo los intereses económicos de la cúpula castrista y sus empresas militares.

Un exgeneral cubano ha roto el silencio institucional para dirigirse directamente a los militares en activo, instándolos a no sacrificar sus vidas en defensa de GAESA —la corporación militar que controla gran parte de la economía cubana— ni de los intereses patrimoniales de la familia Castro. El llamado representa una grieta significativa en la estructura de poder que ha mantenido unida la cúpula castrista durante más de seis décadas, y subraya las tensiones internas que erosionan la lealtad dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

GAESA, la Grupo de Administración Empresarial S.A., funciona como el brazo económico del régimen militar cubano. Controla hoteles, restaurantes, comercios, puertos y sectores estratégicos de la economía nacional, generando ganancias que fluyen directamente hacia la élite castrista mientras la población civil enfrenta escasez de alimentos, medicinas y electricidad. Los militares que custodian estas operaciones lo hacen bajo órdenes que priorizan la riqueza de una minoría sobre el bienestar de la nación. El exgeneral cuestiona la lógica de este arreglo: ¿por qué derramar sangre cubana para perpetuar un sistema que empobrece a Cuba?

Esta voz disidente desde dentro de la estructura militar es particularmente relevante en el contexto actual de Cuba. Desde 2024, la crisis energética ha intensificado los apagones diarios, la economía se contrae, y más de mil presos políticos permanecen encarcelados tras las protestas del 11J de 2021. Los militares de base, muchos de ellos conscriptos, ven cómo sus familias sufren las mismas carencias que el resto de los cubanos, mientras sus superiores y la familia Castro acumulan riqueza a través de GAESA. El llamado del exgeneral toca un nervio: la contradicción insostenible entre el sacrificio que se exige a los soldados y los privilegios que defienden.

La deserción intelectual de un oficial de rango superior señala fracturas profundas en la cohesión del régimen. Históricamente, la lealtad de las Fuerzas Armadas ha sido el pilar sobre el cual descansa la dictadura cubana. Sin ese apoyo institucional, el sistema carece de mecanismo coercitivo para mantener el control. Cuando generales comienzan a cuestionar públicamente el propósito de esa lealtad, el mensaje que llega a los soldados es claro: existe una alternativa moral a la obediencia ciega. No es una llamada a la rebelión armada, sino algo potencialmente más desestabilizador: una invitación a la desobediencia consciente.

Para los cubanos dentro de la isla, este mensaje representa una esperanza táctica. Cada soldado que se replantee su rol es un potencial aliado en cualquier transición política futura. Para la diáspora cubana, especialmente en Miami, la declaración del exgeneral valida años de argumentación sobre la naturaleza predatoria del régimen: que la dictadura no defiende a Cuba, sino a sí misma. Ambos grupos ven en estas palabras una confirmación de que incluso dentro de la estructura de poder, hay quienes reconocen la ilegitimidad del sistema.

A nivel internacional, el pronunciamiento llega en un momento en que la administración Trump ha intensificado la presión diplomática y económica contra el régimen cubano. Marco Rubio, como Secretario de Estado, ha mantenido una postura firme respecto a Cuba. Aunque el exgeneral no menciona sanciones externas, su argumento refuerza la narrativa de que el régimen es responsable de su propio colapso: no es presión externa, sino corrupción interna y prioridades distorsionadas las que asfixian a Cuba.

El régimen probablemente responderá con represalias contra el exgeneral y posibles purgas dentro de la estructura militar para contener la disidencia. Sin embargo, una vez que la semilla de la duda se planta en la mente de los soldados —una vez que un oficial de alto rango les dice que no tienen obligación moral de defender a GAESA y a los Castro— resulta casi imposible erradicarla completamente. La pregunta que el exgeneral formula no desaparece: ¿por cuánto tiempo más los militares cubanos estarán dispuestos a sacrificarse por una minoría que los empobrece?

❤️ Apoya el periodismo independiente

LevántateCuba opera sin pauta oficial. Tu contribución mantiene esta redacción libre y activa.

Contribuir ahora
Compartir

Comentarios

Inicia sesión para comentar

Continuar con Google

No hay comentarios aún